DIVORCIO. PRIMEROS PASOS

Ante la mera idea de poner fin al matrimonio, es conveniente tener algún tipo de información básica que nos permita saber a qué nos podríamos estar enfrentando.

En primer lugar, hay que saber que el divorcio puede producirse de mutuo acuerdo (sin juicio, sino con acuerdo adoptado entre los cónyuges) o de manera contenciosa (mediante resolución judicial adoptada después de un juicio de familia).

Parece evidente que en temas de familia es mucho mejor llegar a acuerdos consensuados entre los interesados que dejar que los problemas se enconen de tal modo que tenga que decidir un tercero (un juez).

Ahora bien, hay que conseguir llegar a un buen acuerdo, un buen Convenio Regulador de divorcio, que sea lo más detallado y concreto posible, en especial en lo referente al plan de parentalidad. La mayoría de los pleitos de familia vienen después del divorcio, debido a los problemas, muchas veces, de interpretación del Convenio o de aplicación de un Convenio demasiado abierto.

Tanto si el divorcio es de mutuo acuerdo como contencioso, necesitaremos estar representados por abogado y procurador.
Y es muy importante contar con un abogado especializado que nos guíe en el acuerdo, cuando es posible, o que defienda al máximo nuestros intereses cuando el tema debe resolverse ante los Tribunales.

Los temas básicos que se deben resolver en un divorcio son:

o custodia de los hijos menores
o división de bienes comunes
o uso del domicilio familiar
o pensiones (de alimentos y compensatoria)